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Día de Muertos Vs Halloween

José Manuel González Hernández / Opinión.

Se acerca la noche del día de muertos en México, una tradición que se celebra los días 1 y 2 de Noviembre de cada año.

Pero en las últimas fechas el tan tradicional día de muertos va cayendo en el olvido por los niños y las nuevas generaciones juveniles. Los niños ya no salen como antes a pedir “calaverita” como lo hicimos nosotros o nuestros padres y abuelos.


Tradicionalmente los niños mexicanos salían a la calle sin disfraces, a pedir para su "calaverita" con una caja de cartón recortada en forma de calavera por un lado y una vela encendida por dentro.


Cuando un niño pedía "calaverita" se acostumbraba darle dinero para que fuera a comprar una calavera de azúcar que, en esas fechas, se vendían prácticamente en cualquier esquina.

Calaveritas contra calabazas

La ofrenda de Día de Muertos es una de las tradiciones más llamativas del culto a los muertos en México. Se trata de un altar en el cual se colocan flores, frutas y la comida favorita de los difuntos cuando estuvieron en vida, también se colocan los objetos favoritos del difunto y velas, entre otros objetos significativos.

En este altar las familias ofrecen un banquete a los espíritus de los familiares difuntos que, según la creencia, llegan durante las noches del 1 y 2 de noviembre a “convivir” con los vivos y degustar los platillos y ofrendas que se han colocado en el altar.

En la actualidad los niños mexicanos no saben bien que hacer, si salir a pedir calaverita como lo hicieron sus padres, o salir a pedir Hallowen al estilo de los niños en Estados Unidos. La convivencia comercial entre ambos países ha ido borrando poco a poco de la memoria de los niños el festejo por el día de muertos o el culto y respeto por los difuntos en este día.

Los niños de hoy en día salen a la calle a pedir calaverita (los que aun lo hacen) disfrazados de vampiros, brujas, fantasmas y monstruos, y en lugar de la caja de cartón en forma de calavera, llevan una calabaza de plástico alusiva al Halloween.

Y aunque los festejos de ambas costumbres no coinciden en el calendario, actualmente es común ver una fiesta de Halloween el 1 ó 2 de noviembre en México, cuando en Estados Unidos se celebra la noche del 31 de octubre.

Quizá sea porque ambas tradiciones se refieren a un aspecto tenebroso de los seres humanos, la fusión de ambas costumbres convive en los mercados de México, donde es fácil encontrar disfraces y dulces de monstruos compartiendo el espacio con las calaveras artesanales o dulces típicos de este día.

Eso si logramos encontrar la venta de estos dulces tradicionales, pues también cada año se vuelve más difícil encontrarlos en los estantes de los centros comerciales, pues son estos los principales proveedores de artículos relacionados con el Halloween y dejan de lado la tradición del día de muertos.

La muerte del día de muertos

Según estudios relacionados a esta típica tradición mexicana, esta costumbre ha ido desapareciendo de las zonas urbanas mucho más rápido que de las zonas rurales, esto debido al manejo comercial que se hace en los medios de comunicación del Halloween.
Cada vez es mayor la cantidad de productos de origen estadounidense, que se pueden encontrar en nuestro país alusivos al Halloween: calabazas, disfraces, máscaras, etc., y la manera de colocarlos es vender la idea del Halloween a través de los medios de comunicación.

De esta manera, podemos ver cada vez más vampiros, brujas, momias y fantasmas en las calles de México, donde el acceso a los medios de comunicación, como la radio y la televisión están más presentes y por lo tanto la publicidad del Halloween también es mayor.
En zonas rurales, la tradición del día de muertos ha logrado sobrevivir a al Halloween. Por donde quiera se pueden observar los tradicionales altares, las ofrendas, el arreglo artesanal de las tumbas, el intercambio del pan con familiares y vecinos, el tender la alfombra de flores para que las almas de los difuntos puedan encontrar el camino a sus casas, etc.

Aún a pesar de que la tradición se mantiene en estos lugares, y aun a pesar de todo en las zonas urbanas, es de considerarse la idea que el día de muertos podría llegar a desaparecer al cabo de algunos años; la prueba de esta afirmación es que los niños de siete u ocho años ya no hablan de las ofrendas y del respeto por los fieles difuntos, no conocen los detalles de esta tradición, pero si saben y tienen presente que hay que salir disfrazados a pedir dulces, es decir, si saben que hay fiestas de Halloween.
Es duro, pero debemos pensar que la falta de enseñanza hacia esta tradición, puede terminar en una completa falta de interés por ella, logrando que esta termine por ser olvidada.

Tradiciones que se olvidan

La fiesta tradicional del día de muertos es rica en características alusivas a este día. En esta celebración se encuentran desde las calaveritas de azúcar, el papel picado, el pan de muertos, las calaveras o rimas, las flores de cempasúchil, la cruz de tierra y los doce sirios entre otras. Cada uno de estos elementos tiene como fin recordar a vivos y muertos el significado de algunas de las cosas que se aprendieron en vida y algunas otras son colocadas solo como objeto decorativo en el caso del papel picado, y algunas mas son objetos de reverencia y respeto hacia los difuntos.

La muerte es representada con la forma de un esqueleto vestida con colores brillantes y siempre muy elegante, aunque vestida a la manera antigua. Popularmente se le conoce como La Huesuda, la calaca, la flaca, la Catrina o simplemente la Muerte.

Los elementos más comunes y/o tradicionales que se encuentran en un altar de muertos son:

Calaveras

• Rimas. también llamadas "calaveras", son en realidad epitafios humorísticos de personas aún vivas que constan de versos donde la muerte (personificada) bromea con personajes de la vida real, haciendo alusión sobre alguna característica peculiar de la persona en cuestión. Finalizan con frases donde se expone que se lo llevará a la tumba. Es muy común dedicar las "calaveras" a personajes públicos, en especial a políticos en el poder. En muchos casos la rima habla del aludido como si estuviera ya muerto.

• Grabados: Litografías, generalmente del Maestro José Guadalupe Posada, que aunque no dibujó específicamente para Día de Muertos, sino eran caricaturas con que colaboraba en diferentes publicaciones de principios del siglo XX en México se usan en estas fechas por sus alusiones a la muerte festiva.

• De dulce: Son dulces en forma de cráneo, generalmente realizadas de dulce de azúcar, chocolate, amaranto, gomita, entre otros. Generalmente son vendidas en los mercados tradicionales, además de tiendas comerciales, etc.
Las calaveras de azúcar se elaboran en esta temporada y son adornadas y bautizadas con colores. El bautizo consiste en colocar el nombre del difunto (o en algunos casos de personas vivas, en forma de broma que no ofende en particular al aludido) en la frente de la calaverita para ser regalada o para colocarla en la ofrenda y recordar al difunto. Son consumidas por parientes o amigos.

• El Pan de muerto: Platillo especial del Día de Muertos. Es un panecillo dulce que se hornea en diferentes figuras, desde simples formas redondas hasta cráneos, adornado con figuras del mismo pan en forma de hueso y se espolvorea con azúcar.

• Las Flores: Durante el período del 1 al 2 de noviembre las familias normalmente limpian y decoran las tumbas con coloridas coronas de flores de rosas, girasoles, entre otras, pero principalmente de cempasúchil o Cempaxúchitl, las cuales se cree atraen y guían las almas de los muertos. Casi todos los panteones son visitados.

• La Ofrenda y la visita de las almas: Se cree que las almas de los niños regresan de visita el día primero de noviembre, y las almas de los adultos regresan el día 2. En el caso de que no se pueda visitar la tumba, ya sea porque ya no existe la tumba del difunto, o porque la familia está muy lejos para ir a visitarla, también se elaboran detallados altares en las casas, donde se ponen las ofrendas, que pueden ser platillos de comida, el pan de muerto, vasos de agua, mezcal, tequila, pulque o atole, cigarros e incluso juguetes para las almas de los niños. Todo esto se coloca junto a retratos de los difuntos rodeados de veladoras.

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Día_de_Muertos

Los materiales más comunes utilizados para hacer una Ofrenda de muertos para el Día de Muertos tienen un significado, los elementos más usados son:

• Retrato de la persona recordada: El retrato del difunto, sugiere el ánima que los visitará la noche del 2° de noviembre.

• Pintura o estampa de las Ánimas del Purgatorio: La imagen de las ánimas del purgatorio sirve para pedir la salida del purgatorio del alma del difunto por si acaso se encontrara ahí.

• Doce cirios: Aunque pueden ser menos, tienen que ser en pares, y preferiblemente de color morado, con coronas y flores de cera. Los cirios, sobre todo si son morados, son señal de duelo. Los cuatro cirios en cruz representan los cuatro puntos cardinales, de manera que el ánima pueda orientarse hasta encontrar su camino y su casa aparte de agua y sal.

• Flor de Cempasúchil (o flor de cuatrocientos pétalos): Su color representa la luz como los rayos del sol y al regarla en forma de camino se le indica a las almas el rumbo por el cual se le guía a casa.

• Cruz de Tierra: Para recordarle su fe, ya que el día Miércoles de Ceniza se le dice la frase "recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás" entonces se le recuerda que regresa a la tierra de la que salió.

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Día_de_Muertos


Conclusión

No es necesario satanizar el Halloween y creer que es una tradición que viene a reemplazar el Día de Muertos en México, después de todo, se trata de una tradición de nuestros vecinos estadounidenses en la cual podemos disfrazarnos de cosas que de otra manera no lo haríamos y así celebrar en fiestas y reuniones con familiares y amigos este evento. Pero lo más importante en este tema, no olvidemos que esta fiesta es la tradición de otro país, no de nosotros los mexicanos.

Las nuevas generaciones de niños y jóvenes muestran cada vez una mayor falta de interés por la tradicional fiesta del día de muertos, esto debido a la gran influencia de los medios de comunicación, además de la gran cantidad de productos de Halloween que se encuentran casi en cualquier tienda, en especial en los grandes centros comerciales, donde solo es posible encontrar objetos de este tipo y ninguno alusivo al día de muertos.
En otras palabras, la idea, costumbre o tradición del día de muertos que se conoce hasta hoy, está siendo reemplazada por una idea de que el Halloween es el día de muertos, y es la única fiesta o tradición que se debe celebrar disfrazados de monstruos y otros seres malignos que salen a pedir dulces de casa en casa. Atrás quedan las visitas a las tumbas en los panteones, ya no se diga el levantar un altar en los hogares para recordar a los difuntos y mucho menos colocar las tradicionales ofrendas propias de este día.

Recae en manos de los adultos inculcar a los niños y jóvenes acerca de esta bella y ancestral tradición, rescatando los valores como el respeto a los difuntos y en especial, conservar la costumbre de celebrar este día tal como la tradición lo indica sin caer en una mezcla de Halloween y Día de Muertos. La mejor manera de fomentar estas tradiciones, sería el levantar un pequeño altar en nuestras casas o visitar las tumbas de los difuntos para llevarles las tradicionales coronas de flores y las ofrendas típicas de este día.

Celebremos con orgullo nuestra fiesta del día de muertos y no permitamos que llegue a caer en el olvido.